Y ES QUE EL CHILANGO NO ES EL TÍPICO RESTAURANTE MEXICANO QUE SE ENCUENTRA EN LA CAPITAL ESPAÑOLA

“El Chilango es un restaurante mexicano en Madrid que lleva desde 2005 brindándole a sus clientes lo mejor de la cocina mexicana y buen ambiente en pleno corazón de Malasaña.

“Comer rico y pasarla bien”

Bajo esta premisa, en una visita al Chilango los platillos obligados son la deliciosa cochinita pibil, las suculentas ‘gringas’, dignas de cualquier taquería capitalina o el clásico pollo con mole. Y por supuesto, los ‘Nachos Chilango’, que a pesar de haberse convertido en un tópico cansino y poco certero sobre la cocina mexicana, ésta versión de los totopos con queso fundido, salsas y guacamole es imposible que no conquiste a cualquier paladar. De postre, la versión madrileña del ‘pastel de elote’ es ideal y para terminar, o empezar, las margaritas son el producto estrella.

El nombre del local nace del término coloquial usado para los nacidos en la capital mexicana. Desde enero de 2016, la ciudad ha pasado de llamarse Distrito Federal a Ciudad de México y aunque el gentilicio oficial es ‘mexiqueño’, todos saben que los chilangos siempre serán chilangos.

Se puede disfrutar del menú de mediodía, una comida de fin de semana o cenar con familia o amigos cualquier noche de la semana. Si no hay mucha hambre o antojo de mexicano, se puede simplemente tomar y picar algo como en cualquier otro bar del barrio.

Y es que el Chilango no es el típico restaurante mexicano que se encuentra en la capital española. La esencia de este rincón malasañero es la buena onda y los sutiles detalles en todo el restaurante que recuerdan al país azteca, siempre acompañado de cuidadosas selecciones musicales ajustadas al ambiente.

Así como el nombre de la capital mexicana ha evolucionado, también lo ha hecho el Chilango a lo largo de sus 12 años de historia. Siguiendo las tendencias de la Ciudad de México se ha hecho una fuerte apuesta por el mezcal, bebida mágica procedente del agave y de tratamiento artesanal. Ya son más de diez los tipos de mezcal que habitan en el botellero del Chilango y todo indica que el número seguirá en aumento. Además de muchos y ricos mezcales, hay una larga lista de cócteles disponibles, como margaritas (con tequila o con mezcal) de sabores, daiquiris con fruta fresca de temporada, los clásicos mojito y capirinha, entre muchos otros.

Con toda esta oferta, el Chilango es un sitio perfecto para celebrar cumpleaños o reuniones. Se realizan menús de degustación según las necesidades y presupuesto del cliente así como servicio de catering a domicilio. También está la opción del ‘delivery’, gestionada desde la aplicación Just Eat.

Por el sabor de los tacos, lo acogedor del lugar, la buena onda malasañera y la magia del mezcal, merece la pena conocer el Chilango.”